lunes, 23 de enero de 2012

Las colecciones del Gabinete de Historia Natural

Desde su fundación, en 1845, el Instituto Provincial de Segunda Enseñanza, General y Técnico de Valencia, precursor del actual IES Luis Vives, ha sido un centro de referencia tanto académico como de investigación. 
En sus inicios mantuvo una estrecha relación con la Universidad de Valencia, como Escuela Menor, compartiendo incluso edificio, y los profesores de ambas instituciones pertenecieron al mismo claustro.

Con el traslado, en 1870, al actual edificio, perteneciente al antiguo colegio San Pablo, creado por los jesuitas alrededor de 1552, la actividad del Instituto Provincial de Valencia fue independizándose poco a poco de la Universidad aunque no por ello dejó de compaginar las facetas educativa e investigadora. De hecho, insignes profesores del instituto desarrollaban, ya a finales del siglo XIX, proyectos de investigación que trataban de introducir en su actividad docente animando a sus alumnos a participar en los mismos. Una parte importante de esta labor era la contribución a la divulgación científica mediante las colecciones de seres naturales y modelos didácticos que fueron prosperando hasta crearse uno de los museos de Historia Natural mejor dotado de España.

Museo del Gabinete de Historia Natural



El primer gran impulso en este sentido corre a cargo del profesor Emilio Ribera Gómez, catedrático numerario en el centro entre 1877 y 1904, año en que se retiró de la docencia activa por problemas de salud y pasó a ser conservador mayor del Museo de Ciencias Naturales de Madrid. El profesor Ribera es autor de mumerosos artículos e informes así como diversas obras, entre ellas una de gran éxito en las escuelas de enseñanza secundaria en el tránsito entre los siglos XIX y XX, Elementos de Historia Natural, de la que se publicaron quince ediciones entre 1879 y 1926, que mantuvo adecuadamente actualizadas. El profesor Ribera promovió la adquisición de numerosos ejemplares para el Gabinete de Historia Natural, en empresas españolas y extranjeras, así como la obtención de ejemplares de todo tipo, entre alumnos y diversos especialistas, para incorporarlos al museo.

14ª edición, 1920

El segundo gran impulso se debe al profesor Celso Arévalo Carretero, que ocupó la cátedra de Historia Natural entre 1912 y 1918, año de su traslado al Instituto Cardenal Cisneros de Madrid.
El año de su incorporación creó en Valencia, en las dependencias del mismo Instituto General y Técnico, el Laboratorio de Hidrobiología Española, aprovechando el material que le brindaba el entorno de la albufera de Valencia y gracias a sus propias aportaciones y las de sus alumnos y colaboradores. De esta forma se consigue incrementar ostensiblemente las colecciones científicas del museo y se convierte en un centro de referencia en estudios de Limnología que atrae a numerosos investigadores extranjeros. Como resultado de esta cooperación se publicaron numerosos artículos en los anales del instituto entre los años 1916 y 1928.

Cabe destacar también la labor realizada por Luis Pardo García, alumno y, más tarde, profesor ayudante del instituto. Tras la marcha a Madrid del profesor Arévalo quedó a cargo del Laboratorio de Hidrobiología y como conservador del museo de Historia Natural. Aparte de diversos artículos de divulgación científica son de destacar los dedicados a las colecciones del museo, que se publican en los anales del instituto entre los años 1919 y 1928, y que constituyen un pormenorizado catálogo de los fondos del mismo en el que se encuentran referenciados, con todo lujo de detalles, cerca de mil trabajos de alumnos; varios millares de seres vivos, entre seres naturales, modelos de los mismos, preparaciones, etc. y varios millares más de ejemplares de seres inanimados.



La mayor parte de las colecciones que el instituto atesoraba en tiempos pasados desaparecen durante la reforma del edificio, entre los años 1972 y 1978, a causa del torpe almacenamiento de las mismas, en condiciones de altísima humedad, en el refugio antiaéreo construido durante la guerra civil.
  
Sala-museo actual de Ciencias Naturales

En la actualidad, las colecciones han perdido gran parte de los ejemplares que tuvieron en el momento de máximo esplendor y el museo ha visto relegado su espacio a menos de la tercera parte del que tuvo antaño, pero todavía conserva suficientes piezas de interés para intentar su recuperación y puesta en valor. Esta es la empresa en la que nos hemos comprometido los profesores del actual Departamento de Ciencias Naturales.

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