jueves, 18 de diciembre de 2014

El Album Benary, una joya de nuestra biblioteca histórica

Album Benary: 28 láminas distribuidas en 7 carpetas
Idiomas: alemán, inglés, francés y ruso
Formato de las láminas: 35x27 cm
Formato de las cubiertas: 37x28 cm
Fecha: 1876-1882
Autor: Ernst Benary, Erfurt
Editor: G. A. Koenig, Erfurt

Ernst Benary
Ernst Benary (1819-1893), horticultor y botánico alemán, funda en 1843 un vivero que se dedica al cultivo y distribución de semillas de una importante cantidad de plantas hortícolas y de jardín.


El éxito a nivel mundial le anima a crear una colección de láminas de las plantas hortícolas más representativas dibujándolas del natural en su propio huerto y colaborando con la empresa belga G. Severeyns que se encarga de la elaboración de los cromolitos. El resultado es una obra espectacular que refleja con gran exactitud la fisonomía de una gran variedad de plantas hortícolas del siglo XIX.

Las cuatro primeras carpetas se publican el año 1876, la quinta en 1877, la sexta en 1879 y la séptima y última en 1882.

Nuestro Album Benary contiene las 7 carpetas originales con sus 28 láminas y el estado de conservación de estas últimas es magnífico, las cubiertas, en cambio, están bastante deterioradas.

sábado, 6 de diciembre de 2014

Microscopio biológico Shimadzu de 1967

Microscopio óptico compuesto
Fecha: 1967


Microscopio Shimadzu KALNEW PLS-2
En 1875 Genzo Shimadzu (1839-1894) crea en Kyoto una empresa de instrumentos de precisión que hoy en día continua a la vanguardia del instrumental científico en todo el mundo. Destaca por su importante implantación en el campo de los instrumentos analíticos y de medida, el equipamiento médico e industrial y en la industria aeronáutica.

Este microscopio corresponde al modelo PLS-2, que consta de tres oculares: 5x, 10x y 15x y de tres objetivos: 10x, 40x y 100x, que producen entre 50 y 1500 aumentos con excelente calidad.
La platina es cuadrada con carro de movimientos coaxiales. Presenta de serie un espejo para iluminación natural aunque puede ser sustituido por una fuente lumínica de alimentación eléctrica. 

Existen 4 ejemplares en el centro, adquiridos en el curso 1967-68, con los siguientes números de serie: 170024, 170372, 170472 y 170883. Todos ellos están en buen estado aunque falta un juego completo de objetivos y, en algunos de ellos, la pintura del cuerpo presenta signos de deterioro.

jueves, 22 de mayo de 2014

Planchas de grabado del artículo “Contribución al estudio de los cuarzos cristalizados españoles”

Planchas de grabado
Formato: 17x12 cm
Fecha: 1928 aproximadamente

La revisión del material de laboratorio y de los ejemplares de libros y revistas de la biblioteca histórica del instituto no hace más que deparar continuas sorpresas. La última ha sido el hallazgo de tres nuevas planchas de grabado de fotografías de los artículos publicados en los anales del instituto. Corresponden al trabajo Contribución al estudio de los cuarzos cristalizados españoles” publicado por Rafael Candel Vila en 1928 en el tomo XVI de los anales.

En las tres se aprecian signos de alteración en su superficie.

Al igual que las anteriormente descritas se hallan montadas sobre base de madera de 2 cm de grosor.




lunes, 20 de enero de 2014

El centenario de un microscopio

Hoy, 20 de enero de 2014, cumple 100 años nuestro microscopio Leitz.

El microscopio Leitz centenario y, de izquierda a derecha:
Jose María Azkárraga, profesor de Ciencias Naturales del Instituto
Luis Vives y comisario de la exposición,
Jesús Ignacio Catalá, profesor de Historia de la Ciencia
del CEU Cardenal Herrera y comisario de la exposición y
Luis Felipe Moreno, exprofesor de Ciencias Naturales del Instituto
 Luis Vives, colaborador de la exposición y autor de este Blog
Al revisar el posible material de la exposición “100 años de ciencia en el Instituto Luis Vives”, que preparamos en colaboración con el Instituto de Historia de la Medicina y de la Ciencia “López Piñero”, nos hemos percatado que una de la piezas escogidas, el microscopio Leitz, cumple exactamente 100 años según consta en su ficha de control de fábrica.

Este microscopio fue utilizado en el Laboratorio de Hidrobiología, fundado en este centro por el profesor Celso Arévalo Carretero para la investigación de la vida en las aguas dulces de nuestro entorno: el lago de la Albufera y los ríos próximos. Estamos seguros que también se utilizó en las clases prácticas de las asignaturas dependientes del Gabinete de Historia Natural dada la tendencia de Arévalo de compaginar enseñanza y experimentación.

lunes, 23 de diciembre de 2013

La figura de Luis Pardo García (1897-1958)

Texto de la página Web “Los biólogos españoles” del profesor Francisco Teixidó Gómez.

Luis Pardo García
"Luis Pardo García nació en Valencia en el seno de una familia de clase media. Estudió el bachillerato en el Instituto de su ciudad natal, lo que fue decisivo en su vida ya que tuvo como profesor a Celso Arévalo Carretero (1885-1944) que, a la sazón, era catedrático de Historia Natural en dicho centro. En efecto, al finalizar en 1913 sus estudios medios, cursó en régimen “libre” la carrera de Ciencias Naturales porque en Valencia no existía tal titulación. Así, con la ayuda de Arévalo, el joven Pardo preparaba los exámenes de la licenciatura que realizaba en Madrid y en Barcelona. Además, Luis Pardo fue colaborador de las clases prácticas de historia natural del Instituto valenciano, y también del Laboratorio de Hidrobiología que había creado Arévalo en ese centro docente. Pardo obtuvo el título universitario en 1919.

Cuando en 1918 su maestro marchó a Madrid, Pardo quedó como responsable del Laboratorio. No obstante, este hecho no tuvo reconocimiento oficial y económico hasta 1920, cuando pasó a depender del Museo Nacional de Ciencias Naturales. Dos años después también comenzó a percibir alguna ayuda económica como Conservador del Gabinete y Laboratorio de Historia Natural del Instituto de Valencia.

Es un periodo en el que publica algunos artículos, sobre plancton e ictiología, que ven la luz en el Boletín de la Real Sociedad Española de Historia Natural, en los Anales del Instituto General y Técnico de Valencia, en el Butlletí de la Institució Catalana d’Història Natural, etc. Desde 1923 se orienta hacia las actividades pesqueras sintiéndose más atraído por las cuestiones económicas, sociológicas e históricas de La Albufera que por su planctología. Son los años (1923, 1924 y 1924) en los que consigue publicar tres trabajos de cierto nivel en una revista belga: Annales de Biologie Lacustre; versan, respectivamente, sobre el “Estany” de Cullera, el potamoplancton valenciano y sobre los rotíferos españoles.

jueves, 24 de octubre de 2013

Un hallazgo importante: el libro de visitas del Laboratorio de Hidrobiología Española


Entre los documentos históricos pendientes de revisar en el archivo del instituto hemos hallado el libro de visitas del antiguo Laboratorio de Hidrobiología Española, creado por el profesor Celso Arévalo Carretero durante su estancia en el centro entre los años 1912 y 1918.

Se trata de un libro de tapa dura con una interesante ilustración en la portada del dibujante del laboratorio Santiago Simón. Contiene 200 páginas de papel de barba, en blanco y sin numerar. El formato es de 35x25 cm.

No posee fecha de apertura y la mayoría de las visitas reseñadas tampoco están fechadas. Entre las que sí lo están la más antigua es de 1919 y la más moderna de 1926.

Posiblemente la apertura del libro de visitas fue idea del sucesor de Arévalo al frente del Laboratorio, su alumno y ayudante Luis Pardo García, que quedó a cargo del mismo tras la marcha de Arévalo a Madrid, en 1918, para ejercer la cátedra de Historia Natural en el Instituto Cardenal Cisneros.

La primera página de firmas posee un esbozo de ilustración que no llegó a realizarse.
Entre las firmas que contiene se pueden destacar las correspondientes a algunos profesores del centro, afamados personajes de la vida valenciana y diversas instituciones docentes.

lunes, 8 de julio de 2013

Alamedas y jardines en la Valencia del XIX

El día 2 de junio de 2011 el IES Luis Vives transfiere al Archivo Histórico de la Comunidad Valenciana los expedientes de los alumnos de su primera etapa para que se haga cargo de su custodia y restauración.

La revisión de los documentos revela la existencia en los mismos de numerosos trabajos de los alumnos de la disciplina de Agrimensura, entre 1864 y 1883, que muestran proyectos de diferentes espacios de la ciudad de Valencia, desde el propio Instituto a las riberas del río Turia o los actuales jardines de Viveros y Monforte y también el Jardín Botánico.
Gracias al buen hacer de los técnicos del Archivo Histórico estos documentos se han podido recuperar y poner en valor y esta exposición sobre “Alamedas y jardines de la Valencia del XIX” constituye un homenaje al excelente trabajo de los  profesores y alumnos del entonces Instituto Provincial de 2ª Enseñanza de Valencia.

domingo, 30 de junio de 2013

La figura de Celso Arévalo Carretero (1885-1944)

Texto de la página Web “Los biólogos españoles” del profesor Francisco Teixidó Gómez. 

El profesor Celso Arévalo Carretero
“El 6 de abril de 1885, nacía en la localidad berciana de Ponferrada, uno de los más firmes impulsores pioneros de la ciencia ecológica hispana: Celso Arévalo Carretero.
Arévalo decide estudiar la carrera de Ciencias Naturales y, en la Facultad de Ciencias de la Universidad Central, se licencia en 1903 y se doctora un año después con una tesis titulada: Estudio de la Resistencia Eléctrica en los Cristales. Hombre de sólidos saberes conoce, además del francés y del italiano, la principal lengua científica de la época, el alemán.
Ingresó en 1902 en la Sociedad Española de Historia Natural con una vocación más geológica que de biólogo y así, sus primeras publicaciones y su tesis doctoral, ya citada, tuvieron una clara orientación geológica: son trabajos de petrografía y cristalografía. No obstante, la dirección científica de Celso Arévalo viró muy pronto hacia la biología.
En efecto, dos veces pensionado por el Gobierno, dirigió sus primeros intereses postdoctorales hacia la Estación de Biología Marina de Santander, donde permaneció alrededor de un año. Fruto de su labor en el centro santanderino son dos trabajos, publicados en 1906 por la Real Sociedad Española de Historia Natural, sobre los hidrozoos de la Estación cántabra y otro sobre investigaciones ópticas acerca de las espículas de esponjas españolas.
Desde 1906 ejerció el cargo de “auxiliar de la Facultad de Ciencias de la Universidad de Zaragoza”, en la que organizó los laboratorios de Ciencias Naturales y desempeñó durante tres años los cursos prácticos de las cátedras de Ciencias Naturales del preparatorio de la Facultad de Ciencias y de Cristalografía. Ingresó en la Sociedad Aragonesa de Ciencias Naturales que poco antes había fundado el jesuita catalán Longinos Navas (1858-1938).
Buscando la estabilidad económica, optó por la enseñanza secundaria. Esto le llevó a opositar cuatro veces, con éxito en todos los casos: en 1909 obtuvo la cátedra de Ciencias Naturales del Instituto de Mahón, un año después pasó al Instituto de Salamanca, en 1912 obtuvo la cátedra de Historia Natural y Fisiología e Higiene en el Instituto General y Técnico de Valencia y en 1918 consiguió la del Instituto Cardenal Cisneros de Madrid.

En Valencia, en octubre de 1913, crea la sección correspondiente de la Real Sociedad Española de Historia Natural y a la misma se adhieren naturalistas aficionados y estudiantes de Ciencias como el ex-alumno de Arévalo y futuro catedrático de bachillerato y de la Universidad española: Salustio Alvarado (1897-1981).
La ciudad del Turia, con el marco incomparable de La Albufera, fue un acicate que hizo que Celso Arévalo creara en 1912, en el Instituto General y Técnico de Valencia, el Laboratorio de Hidrobiología Española. El Laboratorio, que carecía de cualquier tipo de ayuda, fuera económica o de personal, se creaba, con material que aportaba el nuevo profesor, en las dependencias del Instituto de Valencia y con dinero que se retraía de los presupuestos del centro de enseñanza. No obstante, el laboratorio hidrobiológico funcionaba, tal como decía su director, como entidad independiente pero “al calor de la cátedra de Historia Natural”. Fue reconocido como institución oficial mediante una Real Orden de octubre de 1917.
Arévalo comparte su faena investigadora con la docente y con la creación de obras para sus estudiantes. No obstante, la hidrobiología es una guía permanente del joven profesor: aparecen anotaciones sobre esta disciplina en sus textos de Geología (1912) y Biología (1914) para los estudiantes de bachillerato. El primero de ellos, como por otra parte la mayoría de sus obras de carácter didáctico, tuvo una gran difusión en su época.
La primera guerra mundial hizo que algunos investigadores extranjeros recalaran en el Laboratorio valenciano: el ictiólogo Alfonso Gandolfi, el malacólogo Fritz Haas y el especialista en ácaros acuáticos Karl Viets. Los tres escribieron artículos en los Anales del Instituto valenciano. Además, Karl Viets mantuvo una buena relación científica con Celso Arévalo: en 1918 dedicó al catedrático una especie de ácaro acuático, al que denominó Limnesia arevaloi y, en 1930, reseñó elogiosamente el libro de Arévalo, la vida en las aguas dulces, en los importantes Archiv für Hydrobiologie.

Celso Arévalo de excursión con alumnos del
Instituto Cardenal Cisneros de Madrid
En 1918 Celso Arévalo oposita con éxito a la cátedra de Historia Natural del Instituto madrileño Cardenal Cisneros. La importante labor que había realizado en Valencia no podía caer en saco roto. Así, en la capital de España, consigue que el Laboratorio valenciano sea incorporado a la Sección de Hidrobiología, creada por él en la sede del Museo Nacional de Ciencias Naturales. Arévalo es nombrado Jefe de la citada Sección y Luis Pardo (1897-1958), su discípulo, queda controlando el centro levantino de una manera honorífica, ya que, en un primer momento, no recibe retribución alguna.

jueves, 27 de junio de 2013

Invertebrados en inclusiones de resina

Invertebrados marinos y terrestres incluidos en resina
Formato aproximado: 6x7 cm
Fecha aproximada: años 70
Empresa: Tauvi ENOSA

El estudio de la morfología externa de los animales, normalmente con lupa de mano o con lupa binocular, puede producir su deterioro por manipulación accidental. Por ello, el uso de ejemplares incluidos en resina es un método interesante para su observación ya que son visibles la mayoría de los detalles del animal y, al no tocarlos directamente, se evita que sean dañados.

ENOSA (Empresa Nacional de Óptica S.A.) distribuye la colección Bioplast con animales incluidos en resina, posiblemente en los años 70. Nuestro centro posee dos cajas, una de artrópodos y otra de invertebrados marinos, en total son dieciocho ejemplares. La tapa de una de ellas parece indicar que fue fabricada por la empresa Tauvi.

En la actualidad la empresa Tauvi, que radica en Barcelona, se dedica a la fabricación de moldes de plástico. Hemos intentado contactar con ella para corroborar que son los fabricantes de esta colección y que nos contaran pormenores de la misma pero no hemos obtenido respuesta.

martes, 25 de junio de 2013

Nuevas preparaciones microscópicas históricas de Zoología

Preparaciones microscópicas de Zoología
Formato: 7’5x2’5 cm
Fecha: Entre 1910 y 1930
Origen: Gabinete de Historia Natural y Charles Bourgogne Préparateur Paris

Preparaciones de Espongiarios
Revisando las preparaciones de microscopía del departamento hemos descubierto nuevos ejemplares de preparaciones de Zoología que se vienen a sumar a las ya descritas con anterioridad (ver siguiente enlace). Están montadas por profesores del Gabinete de Historia Natural y algunos colaboradores en las primeras décadas del siglo XX. También hemos encontrado un ejemplar de la casa Charles Bourgogne Préparateur Paris, que bien podría ser del siglo XIX.

Preparaciones de Crustáceos
Con este hallazgo la colección de preparaciones zoológicas se eleva a sesenta y ocho ejemplares, que tratan de los siguientes temas: Espongiarios, Celentéreos, Crustáceos e Histología animal y órganos. Algunas de ellas están atribuidas a los siguientes autores: Achúcarro, Celso Arévalo, C. Benlloch, Emilio Bogani, Antimo Boscá, Fernando Boscá, J. Cervino, Francisco Morote, Luis Pardo y Luis Quer. Otras pertenecen a las empresas: Charles Bourgogne Préparateur Paris, J. Tempère Paris y Carl Reichert Wien.

domingo, 23 de junio de 2013

Modelos de organografía vegetal de Émile Deyrolle

Modelos anatómicos de escayola y tela policromadas sobre base de madera
Fecha aproximada: Primeras décadas del siglo XX
Empresa distribuidora: Les Fils d’Émile Deyrolle Paris.

Flores masculina y femenina de Pinus sylvestris
El museo del centro conserva ocho ejemplares de organografía vegetal de la empresa Les Fils d’Émile Deyrolle de Paris.

Dos de ellos corresponden a las flores masculina y femenina del pino silvestre (Pinus sylvestris). Ambos de escayola policromada y compartiendo la base de madera. Alto: 30 cm. Base: 35x20 cm. Se encuentran en buen estado. 

Desarrollo embrionario de
Phaseolus vulgaris (fase IV)

Otros cinco se corresponden con las diferentes fases del desarrollo embrionario de la judía (Phaseolus vulgaris). Los cuatro primeros de escayola y el quinto de escayola y tela, todos policromados. La altura varía entre 40 cm y 70 cm, la base es de 20x20 cm en las cinco. El último está deteriorado, tiene partido un cotiledón y las hojas han perdido su forma original, por lo que debe ser restaurado.

El octavo ejemplar corresponde a la flor de lirio (Iris germanica). Es un ejemplar desmontable de escayola y tela policromadas. Está muy deteriorado y ha perdido varias piezas. El tamaño de la flor completa montada es de 70 cm de alto y 40 cm de ancho.

Todas las piezas se encuentran en el catálogo de Botánica, Fisiología Vegetal y Modelos Anatómicos, de marzo de 1914, de la empresa Les Fils d’Émile Deyrolle, aunque no hemos podido consultar otros anteriores. Al centro llegan en el curso 1899/1900 los cinco ejemplares del desarrollo de la judía, del resto desconocemos el año de compra.

lunes, 17 de junio de 2013

La figura de Emilio Ribera Gómez (1853-1921)

Fragmento del texto del estudio introductorio de José María López Piñero a la edición facsímil, de la Cátedra de Eméritos de la Comunidad Valenciana, de la 4ª edición de los “Elementos de Historia Natural” de Emilio Ribera Gómez publicada en Valencia en 1893.

“Ya sabemos que Emilio Ribera Gómez (1853-1921) sucedió en 1877 a Salustiano Sotillo en la cátedra de Historia Natural del Instituto de Segunda Enseñanza. Había nacido en Madrid, estudiando en su Universidad y, antes de venir a Valencia, fue catedrático de la misma disciplina en el Instituto de Almería. Durante las casi tres décadas que permaneció en nuestra ciudad impartió una enseñanza rigurosa y al día, y convirtió el Museo de Ciencias Naturales del Instituto en uno de los mejores de España en su género. Trabajó junto a varios de sus compañeros de claustro, especialmente con Pedro Fuster y Pablo Colvée.
Como secretario de la Sociedad Valenciana de Agricultura y “director de paseos y arbolados” del municipio, colaboró con Fuster en varias iniciativas agronómicas, así como en una exposición sobre higiene escolar en el Instituto adjunta al IX Congreso Internacional de Higiene y Demografía (1898), que recibió un importante premio. Su estrecha amistad con Colvée le permitió, como vamos a ver, recoger inmediatamente en su compendio los principales descubrimiento parasitológicos que éste había realizado. Por otro lado sirvió de enlace entre el Instituto y la Universidad de Valencia. Se encargó en varias ocasiones de la enseñanza de la zoología y la mineralogía en la Facultad de Ciencias y formó parte de diversas comisiones de la Universidad, entre ellas, de la encargada de la administración del Jardín Botánico. Viajero incansable, recorrió numerosas zonas de España y de la Europa occidental y estuvo también en los Estados Unidos y Canadá, realizando estudios en museos histórico-naturales y recogiendo abundantes ejemplares, que fue incorporando al del instituto de Valencia. Publicó trabajos sobre temas biológicos, geológicos y agronómicos en la Revista Valenciana de Agricultura, el Boletín de la Real Sociedad Española de Historia Natural y otras revistas científicas, así como artículos de divulgación en la prensa diaria de Valencia y Madrid. Sin embargo, estaba principalmente interesado en la didáctica de las ciencias naturales, motivo por el cual participó, ocupando una destacada posición, en numerosos congresos pedagógicos y científicos españoles y también en algunos internacionales, como el organizado por la Sociedad Helvética de Ciencias Naturales en 1886 y el Congreso Internacional de Educación celebrado en Chicago el año 1893. Ello explica también el esfuerzo que dedicó a las publicaciones en torno a la enseñanza de la historia natural en el bachillerato. En 1904 renunció temporalmente por razones de salud y pasó a ser “conservador mayor” del Museo de Ciencias Naturales de Madrid. A partir de entonces declinó su actividad, aunque hasta 1913 pudo presentar breves notas y “comunicaciones verbales” a la Sociedad Española de Historia Natural. En su testamento legó un fondo económico destinado a una beca para estudiantes pobres que cursaran el doctorado en ciencias naturales. Fue el final consecuente de una vida dedicada con entusiasmo a la enseñanza.

lunes, 3 de junio de 2013

Helechos fósiles

Helechos fósiles en rocas carbonosas
Tamaño: Desde 10x5 cm hasta 35x15 cm
Edad: Período Carbonífero

Sigillaria tessellata
Alrededor de 15 ejemplares de vegetales fósiles se encuentran en el museo del instituto, la mayoría helechos del Carbonífero sobre rocas carbonosas. Desconocemos su procedencia y las circunstancias de su llegada al centro ya que no hay ninguna referencia de los mismos en los antiguos catálogos publicados en los anales del instituto.
Los más destacados son dos ejemplares de Asterophyllites equisetimorfis, uno de Alethopteris serlii, uno de Lepidodendron rimosum, uno de Neuropteris tenuifolia y otro de Sigillaria tessellata. Varios ejemplares más, sin clasificar, pueden pertenecer a los géneros Calamites o Asterophyllites. También hay ejemplares de madera fósil sin determinar.




 

domingo, 2 de junio de 2013

Microscopio petrográfico ENOSA

Microscopio óptico compuesto de luz polarizada
Fecha. Años 60
Fabricante: ENOSA

Microscopio petrográfico ENOSA
El microscopio de luz polarizada se utiliza para el estudio de la birrefringencia de las muestras observadas. Es de poca utilidad en estructuras biológicas pero fundamental en el estudio de las rocas en lámina delgada por las peculiaridades del comportamiento de los diferentes minerales ante este tipo de luz, de ahí el apelativo de “microscopio petrográfico”

Detalle de la referencia y el número de serie
Detalle del tubo óptico
Este microscopio de ENOSA funciona con una fuente de iluminación eléctrica incorporada de 220 V, aunque puede sustituirse por el tradicional espejo para captar luz natural. Consta de tres objetivos: 4x/10x/45x y un ocular 10x. Además de polarizador de luz y analizador dispone de la necesaria platina giratoria graduada en 360º, para medir el ángulo de extinción de cada mineral, y lente de Bertrand. También posee la ranura para el uso de la cuña de cuarzo, pero carece de dicha pieza

La referencia del modelo es EN 04 50 04 y su número de serie 1203.

Se encuentra en buen estado y funciona correctamente.

lunes, 27 de mayo de 2013

Microscopio biológico ENOSA

Microscopio óptico compuesto
Fecha: años 60
Fabricante: ENOSA

Microscopio biológico ENOSA
ENOSA (Empresa Nacional de Óptica S.A.) nace como fabricante de instrumentos ópticos para el ejército, principalmente prismáticos, pero pronto orienta su producción hacia la fabricación de microscopios escolares y todo tipo de material didáctico. De esta forma se convierte en uno de los proveedores habituales de los centros docentes entre los años 60 y 90.

Detalle del tubo óptico

Este microscopio biológico funciona con luz natural captada por un espejo. Consta de cuatro objetivos: 10x/25x/45x/100x; y tres oculares: 5x/10x/15x. La referencia del modelo es EN 04 50 02.

El instituto dispone de dos ejemplares, de números de serie 3634 y 4187. Ambos se encuentran en buen estado y funcionan correctamente.