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jueves, 6 de mayo de 2021

Láminas de Zoología


Material: lino, papel y madera

Formato: 120x130 cm aprox.

Fecha: 1909 y 1910

Autor e ilustrador: Paul Pfurtscheller (1855-1927)

Editor: Witwe & Shohn de A. Pichler. Viena y Leipzig.


Trabajar en un instituto histórico depara agradables sorpresas de vez en cuando.

En una revisión rutinaria tuvimos la ocasión de localizar, sobre un armario del laboratorio de Ciencias Naturales, dos láminas de Zoología que habían permanecido ocultas durante decenas de años, posiblemente desde la remodelación del centro en los años 70.

Son del afamado naturalista Paul Pfurtscheller y fueron publicadas a comienzos del siglo XX.

Paul Pfurtscheller fue un discreto profesor de secundaria austriaco que, para complementar sus clases de Historia Natural, elaboró una serie de láminas murales de Zoología, "Zoologische Wandtafeln", que se utilizaron inicialmente en los países de habla alemana pero, dada su gran calidad y el aprecio que mostraron eminentes zoólogos, se usaron pronto en otros lugares.

Inicialmente el proyecto parece ser que constaba de 70 unidades pero solo pudieron completarse 39 de ellas.

Las láminas de la serie son litografías sobre lino y papel y en su ejecución se aplican los colores de forma independiente en, aproximadamente, 20 ciclos de impresión, lo que produce una extraordinaria profundidad y gran longevidad en sus colores.

Los ejemplares hallados se corresponden con los números 18 (Ophidia I. Tropidonotus natrix) y 26 (Amphibia, Anura. Rana I) y se encuentran en buen estado de conservación.

Muy probablemente ambas se adquirieron durante la etapa en la que el profesor Celso Arévalo ocupó la cátedra de Historia Natural en el, entonces denominado, Instituto General y Técnico de Valencia, hoy I.E.S. Lluís Vives.

En las imágenes del Laboratorio de Hidrobiología que creó en un corredor del centro se aprecia la presencia de la lámina de Tropidonotus natrix (hoy Natrix natrix) entre las múltiples láminas que se distinguen en las mismas, puede que la número 26 también estuviera presente aunque no se ve con claridad.



martes, 3 de febrero de 2015

Inauguración de la exposición “LA HISTORIA NATURAL EN EL INSITITUTO LUIS VIVES. Espacio de enseñanza, lugar de ciencia"

Hace casi tres años que varios profesores del departamento de Ciencias Naturales del instituto nos planteamos la posibilidad de realizar una exposición sobre la enseñanza y la investigación realizada en el gabinete de Historia Natural en las primeras décadas del siglo XX.
Después de muchas gestiones con el Instituto de Historia de la Medicina y la Ciencia López Piñero y la Universidad de Valencia ha sido posible llevar a buen puerto esta iniciativa que hoy, 3 de febrero de 2015, ve la luz.

Un poco después de las 20 horas y tras unas palabras de bienvenida por parte de Àlvar Martínez, director adjunto del Instituto López Piñero, los comisarios de la exposición: Jesús Catalá, profesor de Historia de la Ciencia en el CEU Cardenal Herrera de Valencia, y José María Azkárraga, profesor de Ciencias Naturales del instituto Luis Vives de Valencia, proceden a explicar los motivos de una exposición como esta reivindicando la necesidad de poner en valor el trabajo realizado por los profesores del entonces Instituto General y Técnico de Valencia, que complementan su labor docente con la investigación puntera en el estudio de la vida en las aguas dulces tras la creación, en 1912, del Laboratorio de Hidrobiología Española por parte del profesor Celso Arévalo Carretero, catedrático de Historia Natural.

Al acto han acudido cerca de un centenar de personas, la mayoría profesores de enseñanza media y universitaria y ha sido cubierto por la prensa local.

Instrumentos, preparaciones, catálogos y placas de linterna

La exposición, que se mantendrá abierta hasta el próximo día 24 de abril, consta de nueve carteles explicativos, tres vitrinas con libros y documentos de la época, cuatro vitrinas con modelos didácticos, ejemplares de historia natural e instrumentos de laboratorio, dos trabajos enmarcados de alumnos de los cursos 1916/17 y 1917/18, dos láminas de botánica y cuatro modelos didácticos murales de anatomía animal. La falta de espacio no permite la presencia de más ejemplares en la exposición. Está prevista la visita de grupos guiados previa reserva.

Modelos didácticos murales de anatomía animal

Frascos con preparaciones anatómicas y embriológicas,
 fósil de Rana pueyoi y columnas con fondos de aguas dulces
Los carteles relatan el origen del instituto Luis Vives, el contexto histórico en que se produce, su contribución a la investigación dulceacuícola tras la creación del Laboratorio de Hidrobiología Española, la publicación, entre 1916 y 1928, de las investigaciones de todo tipo que el propio instituto realizaba, en los “Anales del Instituto General Y Técnico y de 2ª Enseñanza de Valencia" y, por último, las biografías de cuatro destacados profesores e investigadores en el tránsito entre los siglos XIX y XX: Emilio Ribera, Celso Arévalo, Luis Pardo y Antimo Boscá.

Vitrinas con libros antes de ser cerradas
Los libros y documentos expuestos se dividen en tres secciones. Una relacionada con la docencia, en la que se muestran diferentes tratados de Historia Natural de profesores del centro, trabajos de alumnos y publicaciones diversas en las que se hace referencia al instituto. La segunda se dedica a los anales en los que se publican las investigaciones realizadas por profesores del centro y otros investigadores de renombre mundial como el ictiólogo suizo Alfonso Gandolfi o el malacólogo alemán Friedrich Haas. La tercera se dedica a la hidrobiología, razón de ser del laboratorio creado por el profesor Arévalo, exponiendo publicaciones de diversas nacionalidades y el propio libro de visitas del laboratorio.
Modelos didácticos de escayola y papel maché y
ejemplares de cuarzo y cráneo de chimpancé

Los modelos didácticos, instrumentos de laboratorio, láminas y ejemplares de historia natural muestran cómo es la labor docente en las primeras décadas del pasado siglo.

lunes, 20 de enero de 2014

El centenario de un microscopio

Hoy, 20 de enero de 2014, cumple 100 años nuestro microscopio Leitz.

El microscopio Leitz centenario y, de izquierda a derecha:
Jose María Azkárraga, profesor de Ciencias Naturales del Instituto
Luis Vives y comisario de la exposición,
Jesús Ignacio Catalá, profesor de Historia de la Ciencia
del CEU Cardenal Herrera y comisario de la exposición y
Luis Felipe Moreno, exprofesor de Ciencias Naturales del Instituto
 Luis Vives, colaborador de la exposición y autor de este Blog
Al revisar el posible material de la exposición “100 años de ciencia en el Instituto Luis Vives”, que preparamos en colaboración con el Instituto de Historia de la Medicina y de la Ciencia “López Piñero”, nos hemos percatado que una de la piezas escogidas, el microscopio Leitz, cumple exactamente 100 años según consta en su ficha de control de fábrica.

Este microscopio fue utilizado en el Laboratorio de Hidrobiología, fundado en este centro por el profesor Celso Arévalo Carretero para la investigación de la vida en las aguas dulces de nuestro entorno: el lago de la Albufera y los ríos próximos. Estamos seguros que también se utilizó en las clases prácticas de las asignaturas dependientes del Gabinete de Historia Natural dada la tendencia de Arévalo de compaginar enseñanza y experimentación.

lunes, 23 de diciembre de 2013

La figura de Luis Pardo García (1897-1958)

Texto de la página Web “Los biólogos españoles” del profesor Francisco Teixidó Gómez.

Luis Pardo García
"Luis Pardo García nació en Valencia en el seno de una familia de clase media. Estudió el bachillerato en el Instituto de su ciudad natal, lo que fue decisivo en su vida ya que tuvo como profesor a Celso Arévalo Carretero (1885-1944) que, a la sazón, era catedrático de Historia Natural en dicho centro. En efecto, al finalizar en 1913 sus estudios medios, cursó en régimen “libre” la carrera de Ciencias Naturales porque en Valencia no existía tal titulación. Así, con la ayuda de Arévalo, el joven Pardo preparaba los exámenes de la licenciatura que realizaba en Madrid y en Barcelona. Además, Luis Pardo fue colaborador de las clases prácticas de historia natural del Instituto valenciano, y también del Laboratorio de Hidrobiología que había creado Arévalo en ese centro docente. Pardo obtuvo el título universitario en 1919.

Cuando en 1918 su maestro marchó a Madrid, Pardo quedó como responsable del Laboratorio. No obstante, este hecho no tuvo reconocimiento oficial y económico hasta 1920, cuando pasó a depender del Museo Nacional de Ciencias Naturales. Dos años después también comenzó a percibir alguna ayuda económica como Conservador del Gabinete y Laboratorio de Historia Natural del Instituto de Valencia.

Es un periodo en el que publica algunos artículos, sobre plancton e ictiología, que ven la luz en el Boletín de la Real Sociedad Española de Historia Natural, en los Anales del Instituto General y Técnico de Valencia, en el Butlletí de la Institució Catalana d’Història Natural, etc. Desde 1923 se orienta hacia las actividades pesqueras sintiéndose más atraído por las cuestiones económicas, sociológicas e históricas de La Albufera que por su planctología. Son los años (1923, 1924 y 1924) en los que consigue publicar tres trabajos de cierto nivel en una revista belga: Annales de Biologie Lacustre; versan, respectivamente, sobre el “Estany” de Cullera, el potamoplancton valenciano y sobre los rotíferos españoles.

jueves, 24 de octubre de 2013

Un hallazgo importante: el libro de visitas del Laboratorio de Hidrobiología Española


Entre los documentos históricos pendientes de revisar en el archivo del instituto hemos hallado el libro de visitas del antiguo Laboratorio de Hidrobiología Española, creado por el profesor Celso Arévalo Carretero durante su estancia en el centro entre los años 1912 y 1918.

Se trata de un libro de tapa dura con una interesante ilustración en la portada del dibujante del laboratorio Santiago Simón. Contiene 200 páginas de papel de barba, en blanco y sin numerar. El formato es de 35x25 cm.

No posee fecha de apertura y la mayoría de las visitas reseñadas tampoco están fechadas. Entre las que sí lo están la más antigua es de 1919 y la más moderna de 1926.

Posiblemente la apertura del libro de visitas fue idea del sucesor de Arévalo al frente del Laboratorio, su alumno y ayudante Luis Pardo García, que quedó a cargo del mismo tras la marcha de Arévalo a Madrid, en 1918, para ejercer la cátedra de Historia Natural en el Instituto Cardenal Cisneros.

La primera página de firmas posee un esbozo de ilustración que no llegó a realizarse.
Entre las firmas que contiene se pueden destacar las correspondientes a algunos profesores del centro, afamados personajes de la vida valenciana y diversas instituciones docentes.

domingo, 30 de junio de 2013

La figura de Celso Arévalo Carretero (1885-1944)

Texto de la página Web “Los biólogos españoles” del profesor Francisco Teixidó Gómez. 

El profesor Celso Arévalo Carretero
“El 6 de abril de 1885, nacía en la localidad berciana de Ponferrada, uno de los más firmes impulsores pioneros de la ciencia ecológica hispana: Celso Arévalo Carretero.
Arévalo decide estudiar la carrera de Ciencias Naturales y, en la Facultad de Ciencias de la Universidad Central, se licencia en 1903 y se doctora un año después con una tesis titulada: Estudio de la Resistencia Eléctrica en los Cristales. Hombre de sólidos saberes conoce, además del francés y del italiano, la principal lengua científica de la época, el alemán.
Ingresó en 1902 en la Sociedad Española de Historia Natural con una vocación más geológica que de biólogo y así, sus primeras publicaciones y su tesis doctoral, ya citada, tuvieron una clara orientación geológica: son trabajos de petrografía y cristalografía. No obstante, la dirección científica de Celso Arévalo viró muy pronto hacia la biología.
En efecto, dos veces pensionado por el Gobierno, dirigió sus primeros intereses postdoctorales hacia la Estación de Biología Marina de Santander, donde permaneció alrededor de un año. Fruto de su labor en el centro santanderino son dos trabajos, publicados en 1906 por la Real Sociedad Española de Historia Natural, sobre los hidrozoos de la Estación cántabra y otro sobre investigaciones ópticas acerca de las espículas de esponjas españolas.
Desde 1906 ejerció el cargo de “auxiliar de la Facultad de Ciencias de la Universidad de Zaragoza”, en la que organizó los laboratorios de Ciencias Naturales y desempeñó durante tres años los cursos prácticos de las cátedras de Ciencias Naturales del preparatorio de la Facultad de Ciencias y de Cristalografía. Ingresó en la Sociedad Aragonesa de Ciencias Naturales que poco antes había fundado el jesuita catalán Longinos Navas (1858-1938).
Buscando la estabilidad económica, optó por la enseñanza secundaria. Esto le llevó a opositar cuatro veces, con éxito en todos los casos: en 1909 obtuvo la cátedra de Ciencias Naturales del Instituto de Mahón, un año después pasó al Instituto de Salamanca, en 1912 obtuvo la cátedra de Historia Natural y Fisiología e Higiene en el Instituto General y Técnico de Valencia y en 1918 consiguió la del Instituto Cardenal Cisneros de Madrid.

En Valencia, en octubre de 1913, crea la sección correspondiente de la Real Sociedad Española de Historia Natural y a la misma se adhieren naturalistas aficionados y estudiantes de Ciencias como el ex-alumno de Arévalo y futuro catedrático de bachillerato y de la Universidad española: Salustio Alvarado (1897-1981).
La ciudad del Turia, con el marco incomparable de La Albufera, fue un acicate que hizo que Celso Arévalo creara en 1912, en el Instituto General y Técnico de Valencia, el Laboratorio de Hidrobiología Española. El Laboratorio, que carecía de cualquier tipo de ayuda, fuera económica o de personal, se creaba, con material que aportaba el nuevo profesor, en las dependencias del Instituto de Valencia y con dinero que se retraía de los presupuestos del centro de enseñanza. No obstante, el laboratorio hidrobiológico funcionaba, tal como decía su director, como entidad independiente pero “al calor de la cátedra de Historia Natural”. Fue reconocido como institución oficial mediante una Real Orden de octubre de 1917.
Arévalo comparte su faena investigadora con la docente y con la creación de obras para sus estudiantes. No obstante, la hidrobiología es una guía permanente del joven profesor: aparecen anotaciones sobre esta disciplina en sus textos de Geología (1912) y Biología (1914) para los estudiantes de bachillerato. El primero de ellos, como por otra parte la mayoría de sus obras de carácter didáctico, tuvo una gran difusión en su época.
La primera guerra mundial hizo que algunos investigadores extranjeros recalaran en el Laboratorio valenciano: el ictiólogo Alfonso Gandolfi, el malacólogo Fritz Haas y el especialista en ácaros acuáticos Karl Viets. Los tres escribieron artículos en los Anales del Instituto valenciano. Además, Karl Viets mantuvo una buena relación científica con Celso Arévalo: en 1918 dedicó al catedrático una especie de ácaro acuático, al que denominó Limnesia arevaloi y, en 1930, reseñó elogiosamente el libro de Arévalo, la vida en las aguas dulces, en los importantes Archiv für Hydrobiologie.

Celso Arévalo de excursión con alumnos del
Instituto Cardenal Cisneros de Madrid
En 1918 Celso Arévalo oposita con éxito a la cátedra de Historia Natural del Instituto madrileño Cardenal Cisneros. La importante labor que había realizado en Valencia no podía caer en saco roto. Así, en la capital de España, consigue que el Laboratorio valenciano sea incorporado a la Sección de Hidrobiología, creada por él en la sede del Museo Nacional de Ciencias Naturales. Arévalo es nombrado Jefe de la citada Sección y Luis Pardo (1897-1958), su discípulo, queda controlando el centro levantino de una manera honorífica, ya que, en un primer momento, no recibe retribución alguna.

martes, 25 de junio de 2013

Nuevas preparaciones microscópicas históricas de Zoología

Preparaciones microscópicas de Zoología
Formato: 7’5x2’5 cm
Fecha: Entre 1910 y 1930
Origen: Gabinete de Historia Natural y Charles Bourgogne Préparateur Paris

Preparaciones de Espongiarios
Revisando las preparaciones de microscopía del departamento hemos descubierto nuevos ejemplares de preparaciones de Zoología que se vienen a sumar a las ya descritas con anterioridad (ver siguiente enlace). Están montadas por profesores del Gabinete de Historia Natural y algunos colaboradores en las primeras décadas del siglo XX. También hemos encontrado un ejemplar de la casa Charles Bourgogne Préparateur Paris, que bien podría ser del siglo XIX.

Preparaciones de Crustáceos
Con este hallazgo la colección de preparaciones zoológicas se eleva a sesenta y ocho ejemplares, que tratan de los siguientes temas: Espongiarios, Celentéreos, Crustáceos e Histología animal y órganos. Algunas de ellas están atribuidas a los siguientes autores: Achúcarro, Celso Arévalo, C. Benlloch, Emilio Bogani, Antimo Boscá, Fernando Boscá, J. Cervino, Francisco Morote, Luis Pardo y Luis Quer. Otras pertenecen a las empresas: Charles Bourgogne Préparateur Paris, J. Tempère Paris y Carl Reichert Wien.

viernes, 26 de abril de 2013

Planchas de grabado del artículo “Las náyades de la Albufera de Valencia”

Planchas de grabado de zinc
Formato: 6'5x9'5 cm, 12'5x18 cm y 21x21 cm
Formato del estuche: 31x24x15 cm
Fecha: 1918 aproximadamente

Caja con las planchas
Entre los años 1916 y 1928 se publican los Anales del Instituto General y Técnico de Valencia (Instituto Nacional de Segunda Enseñanza a partir de 1924). En ellos se recogen numerosos trabajos de investigación del Laboratorio de Hidrobiología creado en 1912 por el profesor Celso Arévalo.

En el tomo III de los anales, del año 1918, se publica el artículo “Las náyades de la Albufera de Valencia”, del malacólogo alemán Fiedrich Haas. En el instituto se conserva la mayoría de las planchas de grabado originales de sus dibujos, posiblemente donadas por el autor. Se hallan envueltas en papel y con la representación de lo que contiene cada una de ellas. Cada plancha está montada sobre una tabla de madera de 2 cm de grosor.















martes, 23 de abril de 2013

Preparaciones microscópicas históricas

Preparaciones microscópicas de Zoología
Formato: 7'5x2'5 cm
Formato de los estuches: 10x8'5 cm y 18'5x16 cm
Fecha: Entre 1910 y 1930
Origen: Gabinete de Historia Natural y Carl Reichert Wien

Cajas de preparaciones
El gabinete de Historia Natural confecciona numerosas preparaciones microscópicas durante las primeras décadas del siglo XX. Algunas de ellas están relacionadas con los trabajos desarrollados en el Laboratorio de Hidrobiología que crea el profesor Celso Arévalo en 1912 y otras con las clases de las asignaturas del gabinete. También se compran algunos ejemplares a diversas empresas especializadas.

En la actualidad se conservan tres cajas con cuarenta y cinco preparaciones de aquellas fechas de los temas: Espongiarios e Histología animal y órganos. Algunas de ellas están atribuidas a los siguientes autores: Celso Arévalo, C. Benlloch, Emilio Bogani, Antimo Boscá, Fernando Boscá, Francisco Morote, Luis Pardo y Luis Quer, muchos ellos profesores del instituto. Otra pertenece a la empresa Carl Reichert de Viena.

viernes, 12 de abril de 2013

Microscopio de disección Reichert de 1911

Microscopio de disección
Fecha: 1911 aproximadamente
Fabricante: Carl Reichert Wien

Es el cuerpo de un microscopio de disección de la casa Reichert. Se aproxima al modelo núm. 127 del catálogo Reichert de 1908/09.
 
Microscopio de disección Reichert
Microscopio del catálogo Reichert de 1908/09

Carece de óptica y de las alas laterales de la platina para apoyar las manos. Está bastante oxidado.

Es mencionado por el profesor Celso Arévalo en el boletín de junio de 1914 de la Real Sociedad Española de Historia Natural en el que publica un artículo comentando la creación del Laboratorio de Hidrobiología en nuestro instituto y detallando los medios y métodos de investigación del mismo.

Desconocemos la fecha exacta de adquisición pero, por su número de serie: 49767, puede tratarse de un ejemplar construido en 1911.

sábado, 23 de marzo de 2013

El Laboratorio de Hidrobiología del Instituto Luis Vives

El profesor Celso Arévalo Carretero se incorpora el día 20 de abril de 1912, al entonces Instituto General y Técnico de Valencia, tras ganar por oposición la cátedra del Gabinete de Historia Natural, vacante desde la marcha a Madrid del anterior titular, el profesor Emilio Ribera Gómez.

Profesor Celso Arévalo
Inmediatamente se deja sentir su espíritu innovador incorporando las experiencias prácticas en la docencia de las asignaturas que dependen del gabinete y haciendo partícipe a sus alumnos más brillantes de las investigaciones que pronto pondría en marcha en el mismo.
Al mes siguiente de su llegada se habilita un largo corredor del centro para instalar en él el germen de lo que después sería el Laboratorio de Hidrobiología, pionero en España en el estudio de la vida dulceacuícola. Así consta en las memorias del instituto del curso 1911/12:
“El celoso catedrático de Historia Natural, D. CELSO ARÉVALO, bien penetrado de que la enseñanza de su asignatura sólo puede lograrse sea provechosa, realizándola de modo muy práctico y dando medios á los alumnos para que trabajen á diario, se propuso disponer de local útil para ello y no le fue difícil encontrarlo.
El largo pasillo del coro, sin aplicación hasta el mes de Mayo de 1912, la tiene ahora muy estimable, pues se ha convertido en un nuevo laboratorio. Siete ventanas que dan al patio permiten el paso de abundante luz, y delante de cada una de ellas se ha instalado una mesa de trabajo, provista del servicio de gas, electricidad y agua, necesario para las tareas que se efectúen. En la parte media se instalarán numerosos acuarios , entre ellos uno grande de 300 litros y dos medianos de á 150 litros, y á lo largo de las paredes irán estantes, mesitas y bancos, y para completar el conjunto el mapa geológico de España y unas hermosas láminas decoran los lienzos de pared libres de otros objetos…

Celso Arévalo con sus alumnos en el Laboratorio del Instituto hacia 1915

Si actualmente merece el nombre de laboratorio, dentro de poco podrá denominarse también estación de Potamología, ya que con los acuarios y demás material disponible podrá el SR. ARÉVALO efectuar estudios de biología animal y vejetal [sic] de los seres que pueblan las aguas dulces en España, para lo que lleva ya acopiados muchos materiales y cuenta con una valiosísima biblioteca de la especialidad. Es de advertir que, lo mismo que los gastos de instalación del laboratorio, que de adquisición de libros y material, se han hecho de la consignación ordinaria del Instituto y sin apoyo pecuniario alguno especial, que bien merece un laboratorio en el cual recibirán enseñanza práctica cerca de 300 alumnos cada año y que además está destinado á constituir un centro especial de investigación científica.”

El mismo Celso Arévalo escribe en el boletín del mes de junio de 1914 de la Real Sociedad Española de Historia Natural un artículo dando a conocer la creación del Laboratorio de Hidrobiología. En él se agradece la colaboración del profesor ayudante de Historia Natural D. Angel B. de la Cruz Nathan y de sus discípulos predilectos: D. Salustio Alvarado y D. Luis Pardo García.

También detalla los medios de investigación que utiliza:
“El Laboratorio dispone ya de tres microscopios Reichert, un microscopio de disección del mismo constructor, otro de mano, un microscopio de acuarium, un micrótomo Reichert, estufa de inclusión de Adnet, y una buena colección de reactivos de micrografía adquiridos en la casa E. de Haën (Seelze), y del pequeño material necesario en las manipulaciones micrográficas. A ello hay que agregar un microscopio Zeiss, una cámara para micrografía y otros objetos de mi propiedad.
Para los estudios de campo disponemos de varios modelos de mangas de plankton, botellas de recoger muestras de agua, aparatos de fijación y transporte de plankton, sondas, termómetros, etcétera…"



Pronto en el pequeño laboratorio el profesor Arévalo comienzan a realizarse trabajos de investigación de notable interés, por lo que se gana una merecida fama que atrae a diversos investigadores, algunos de ellos extranjeros entre los que destacan el ictiólogo Alfonso Gandolfi y los malacólogos Fiedrich Haas y Wulf Emmo Ankel.

En 1916 se crea en el instituto una revista: “Los Anales del Instituto General y Técnico de Valencia” en el que se publican los artículos de los numerosos trabajos realizados en el Laboratorio, aunque también recoge otros del propio museo de Historia Natural del centro o de carácter lingüístico, artístico, antropológico, histórico y geográfico. En total se publican 16 anales hasta el año 1928.

En 1917 el Laboratorio de Hidrobiología es reconocido de forma oficial y se nombra director del mismo al profesor Arévalo.

En 1918 el profesor Arévalo se traslada a Madrid tras ganar la cátedra de Historia Natural del instituto Cardenal Cisneros. Allí consigue adscribir el Laboratorio de Hidrobiología al Museo Nacional de Ciencias Naturales en el que se crea una sección específica de la que es nombrado director.

Desde ese momento el Laboratorio de Valencia queda a cargo del profesor ayudante del instituto Luis Pardo García, antiguo alumno de Arévalo y asiduo colaborador en sus investigaciones. En 1928 Luis Pardo también se traslada a Madrid quedando a cargo Fernando Boscá Berga, que logra mantenerlo, aunque ya en plena decadencia, hasta el año 1931 en que el Laboratorio de Hidrobiología es definitivamente suprimido.

jueves, 7 de marzo de 2013

Un microtomo Reichert de 1910


Microtomo
Fecha: 1910 aproximadamente
Fabricante: Carl Reichert Wien

Un instrumento de más de 100 años perfectamente útil hoy.
No consta su compra en ninguna memoria del centro pero sabemos de su presencia en el Gabinete de Historia Natural, y su uso en el Laboratorio de Hidrobiología del Instituto Luis Vives, por la mención expresa del mismo que realiza el profesor Celso Arévalo en el artículo sobre dicho laboratorio en el boletín, de junio de 1914, de la Real Sociedad Española de Historia Natural.
En el catálogo Reichert de 1908-09 aparece un modelo casi idéntico.
 
Microtomo Reichert, sobre 1910
Modelo de microtomo del catálogo Reichert de 1908-09


viernes, 20 de julio de 2012

Animales "antidiluvianos"

Modelos de escayola de vertebrados fósiles
Tamaño: Entre 25 y 60 cm
Fecha: Finales del siglo XIX y principios del XX

En el catálogo del año 1925 sobre las colecciones de Anfibios, Reptiles, Aves y Mamíferos del museo de Historia Natural del instituto, escrito por Luis Pardo García en los Anales del Instituto Nacional de 2ª Enseñanza de Valencia, se menciona la existencia de 10 reproducciones de escayola de especies extinguidas. Concretamente siete Reptiles, dos Aves y un Mamífero.
En la actualidad se conservan sólo los cinco ejemplares siguientes:
Reptiles: Ichthyosaurus, Pterodactylus crassirrostris, Brontosaurus, Iguanodon
Mamífero: Glyptodon

Los dos primeros fueron adquiridos en la época del profesor Emilio Ribera, los dos siguientes fueron comprados por el profesor Celso Arévalo y el último fue realizado por Santiago Simón, dibujante del Laboratorio de Hidrobiología.





Pterodactylus crassirrostris
Su estado de conservación es diverso. Algunos deben ser reparados, restituyéndoles porciones perdidas, y todos deben ser pintados.

Esta labor ha comenzado con el Pterodactylus, que ha sido restaurado por Félix Pons, profesor de Educación Plástica de nuestro instituto.